Guía completa – Autoconstrucción y bioconstrucción natural

Existen muchas definiciones para la autoconstrucción, también varios tipos de ella, pero todos se pueden considerar como una forma de producción social de vivienda, es decir, la promoción y al menos una parte de la construcción corre a cargo de los propios habitantes o usuarios, éstos participan de una forma directa y personal,  y además lo hacen sin ánimo de lucro.

¿Qué es la autoconstrucción?

Para productos sencillos y que no necesitan proyecto, por ejemplo, la construcción de una estufa de alto rendimiento, la autoconstrucción sería similar a un taller de formación, en el que el interesado o los interesados participan en la ejecución de la pequeña obra; aprendiendo, poniendo su propia fuerza de trabajo y acompañados en todo momento de nuestro personal. De esta manera consiguen aprender conocimientos sobre la realización de, en este caso, una estufa y además consigue un ahorro económico, ya que todo el trabajo que realice el particular es trabajo que no tiene que realizar un profesional a sueldo.

A la hora de autoconstruir una vivienda existen más limitaciones porque ésta conlleva una serie de funciones que sólo pueden desarrollar personal cualificado, las cuales quedan establecidas en el Código Técnico de la Edificación. Son las siguientes:

–          Realización de un proyecto básico (arquitecto).
–          Realización de un proyecto de ejecución (arquitecto).
–          Dirección de la ejecución del proyecto (arquitecto técnico).
–          Control de calidad (arquitecto técnico).
–          Coordinación de seguridad y salud (arquitecto, arquitecto técnico o empresa especializada).

Dicho ésto, es evidente que la principal función a asumir por parte de los autoconstructores son las propias de un albañil y es en la sustitución de la mano de obra donde reside el principal ahorro económico. La segunda gran ventaja es que el promotor tiene libertad, por nuestra parte, para contratar a la gente de su entorno en quien confíe para hacer determinados trabajos. Así también se benefician las personas de sus círculos familiares o de amistad.

Como contrapartida, el autoconstructor, al intervenir en la obra de esta manera, también asume responsabilidades en los mismos términos que lo haría una empresa constructora frente a terceros en caso de accidente o de una mala ejecución. Para ello, además, debe darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas como constructor durante el tiempo que dure la obra. En la práctica ocurriría que compartiría responsabilidades de manera proporcional con los técnicos que le asisten (arquitecto, arquitecto técnico y coordinador de seguridad y salud)

Llegados a este punto hay que recalcar, que en todo momento, hemos hablado del autoconstructor como figura jurídica con capacidad de contratar a las personas que van a trabajar con él. No es lo mismo que trabajar con voluntarios, lo cual está prohibido por ley y sólo se podría realizar a través de una actividad formadora como alumnos; interviniendo en trabajos de muy baja especialización, en los que estén expuestos a riesgos muy moderados y siempre amparados por un seguro de responsabilidad civil.

A pesar de todo, si la autoconstrucción se toma con la seriedad debida y las cosas se hacen bien, no tiene que haber ningún problema ni dejar de ser una experiencia inolvidable de autorrealización y aprendizaje. La calidad alcanzada puede ser igual a la realizada por profesionales si se mantiene un asesoramiento muy estrecho y continuo con los técnicos.

La tierra, la piedra, la paja de los cereales, la madera, la caña común y muchos más que se siguen redescubriendo. En bioconstrucción es indispensable tener en cuenta la energía, tanto la que generamos, como la que consume nuestra vivienda. Por ello, no sólo es importante una vivienda suficientemente eficiente gracias a su diseño y sistemas constructivos, sino que es necesario adaptar el sistema de calefacción y/o refrigeración para sus condicionantes particulares. Autoabastécete de energías renovables y ahorra reduciendo el consumo con métodos de aprovechamiento gracias a la bioclimática o las estufas de alto rendimiento.

¿VENTAJAS DE LA BIO-CONSTRUCCIÓN?

  • Son espacios saludables por el uso de materiales naturales, sin químicos.
  • Los sistemas constructivos transpiran, equilibrando la humedad entre el interior y el exterior, evitando las condensaciones.
  • Construcciones sostenibles, tanto en su construcción como en su vida útil.
  • Se reutilizan materiales, por lo que contribuimos a la disminución de residuos y a la vez ahorramos al medio y al cliente el coste de nuevos materiales.
  • Diseños exclusivos y adaptados a las necesidades.

¿Las construcciones ecológicas son más baratas que las convencionales?

Existe la creencia generalizada de que la bioconstrucción es mucho más barata que la construcción convencional, cuando en realidad su coste de partida es equiparable a ésta. Sin embargo, gracias a la posibilidad de aprovechar los recursos del usuario en el diseño y construcción del proyecto, se puede llegar a alcanzar un ahorro de hasta un 40% del total.

No hay “peros” respecto al consumo energético, donde se alcanza un gran ahorro. Las facturas comienzan a disminuir desde el primer día debido a la alta eficiencia energética y el bajo consumo de las bioconstrucciones.

¿Las construcciones ecológicas cumplen con todos los requisitos legales?

Sí, aunque pueden llevar algo más de tiempo su tramitación administrativa si los técnicos del ayuntamiento pertinente no conocen esta forma de construir. El Código Técnico de la Edificación permite a los redactores del proyecto justificar los sistemas constructivos que ellos propongan aunque éstos no estén descritos en dicha norma.

¿Cuánto se tarda en terminar este tipo de construcciones?

Depende de las características de cada proyecto ya que los sistemas constructivos son muy variados y la posibilidad de la autoconstrucción es un factor muy determinante. No obstante sí se dilata algo más en el tiempo que una construcción convencional debido a que el proceso constructivo es más artesanal.

¿Son distintas las instalaciones a las de una vivienda convencional?

No tienen porqué serlo. Se pueden ejecutar igual que en una construcción convencional aunque también se pueden incorporar, y nosotros los incentivamos, instalaciones de energías renovables, filtros verdes para depurar las aguas residuales, sistemas de captación de aguas pluviales, estufas de alto rendimiento, etc. Depende de los gustos y posibilidades del interesado.

¿Necesitan un mantenimiento especial?

Las construcciones naturales o tradicionales no necesitan más mantenimiento que el que tendría una construcción convencional. Como todo, necesitan un mantenimiento periódico para una conservación óptima.

¿Las construcciones de paja arden con facilidad?

Las balas de paja en contra de lo que parece, tienen una buena resistencia al fuego. Una vez terminada la construcción son revocadas con barro, lo que las aísla del exterior y no permite la entrada de oxígeno. El código técnico exige una resistencia al fuego de 30 minutos, mientras que una pared de balas de paja sin revoco tiene una resistencia al fuego de 90 minutos.

¿Qué durabilidad tienen las construcciones naturales?

Con un mantenimiento adecuado pueden durar muchos años, siglos. Ejemplos de casas de adobe y tapial abundan en todos los pueblos en nuestros días. Con respecto a las casas de paja, continúan en pie las primeras que se hicieron en EE.UU. y Canadá hace más de cien años.

¿Autoconstruir supone un gran ahorro?

Autoconstruir simplemente evita el pago de los albañiles que harían el trabajo que desempeñe el autoconstructor y sus ayudantes. Aunque también supone la adquisición de más responsabilidades frente a la administración.

¿Este tipo de construcciones sólo se pueden realizar zonas rurales?

Se pueden construir tanto en zonas rurales como en zonas urbanas, siempre ateniéndonos al Plan de Ordenación Urbana Municipal correspondiente de cada localidad.

Pasos y costes en una bioconstrucción convencional

En nuestra intensa, y cada vez menos breve, experiencia dedicados a la bioconstrucción, nos encontramos con bastantes interesados en llevar a cabo una construcción ecológica, los cuales al ponerse en contacto con nosotros nos dicen que quieren hacer una vivienda en un terreno ubicado en X lugar, y a continuación nos preguntan el coste. Con este planteamiento no es posible dar un precio, en todo caso una noción.

Una construcción es un proceso más o menos complejo, sometido a múltiples variables que hacen que cada obra sea un mundo completamente distinto a los demás, incluso aunque se utilicen los mismos sistemas constructivos. Si, además, por lo que nos preguntamos es una autoconstrucción y/o bioconstrucción el asunto se complica mucho más.

Las personas ajenas al mundo de la construcción suelen desconocer las fases por las que atraviesa un proyecto, agentes que intervienen en él y las circunstancias particulares que pueden llegar a condicionar bastante el precio final de un proyecto, de ahí su pretensión de saber un precio ajustado sin facilitar apenas datos.

En esta parte de la guía vamos a dar a conocer los principales agentes intervinientes en cualquier proyecto convencional y los factores más importantes a la hora de evaluarlo.

Para explicarlo nos ayudaremos de un ejemplo tipo de las siguientes características:

Primero de todo veamos las fases por las que debe pasar un proyecto y quienes deben llevarlas a cabo:

1. Fase de diseño:

1.1. Proyecto básico y proyecto de ejecución: llevados a cabo por un arquitecto en el caso de proyectos habitacionales. Para proyectos menores o con otro uso, ocasionalmente lo puede realizar un arquitecto técnico u otro tipo de ingeniero. En esta fase se debe trabajar con mucha compenetración con el interesado, ya que hay que plasmar su idea lo más fielmente posible a la realidad, limitados por la legislación, la propia versatilidad de los sistemas constructivos y la capacidad económica del interesado.

De la carga de trabajo que suponga esto, depende también su coste. El volúmen del proyecto, la complejidad, los cambios… son los factores determinantes. Aproximadamente, según el mercado actual, ronda el 5% del PEM.

1.2. Licencias y permisos: Para obtener la licencia de obra provisional, hay que presentar el proyecto básico (previamente visado por el Colegio profesional competente, para viviendas el de Arquitectos) al Ayuntamiento de turno. Para obtener el permiso de obra definitivo, hay que presentar el proyecto de ejecución (también visado por el Colegio) al Ayuntamiento igualmente. Si el terreno donde se construirá está catalogado como rústico, también debe pasar por la delegación correspondiente de tu Comunidad Autónoma.

Estas tasas, al igual que el impuesto sobre construcciones, varían en función del Ayuntamiento y de las características del proyecto, ya que las tasas son el resultado de aplicar un porcentaje al coste del proyecto. Cada administración aplica los porcentajes que les parecen oportunos.

Aproximadamente un 5% del PEM

2. Fase de ejecución:

2.1. Dirección facultativa (dirección de obra, dirección de la ejecución, control de calidad y coordinación de seguridad y salud de la obra):  En proyectos de viviendas la Dirección de obra es tarea exclusiva del Arquitecto, y la Dirección de ejecución, del Arquitecto técnico. La Coordinación de seguridad y salud y el Control de calidad la pueden realizar ambos profesionales indistintamente aunque normalmente la lleva a cabo el Arquitecto técnico.

Igual que ocurre con la redacción del proyecto, del volumen del proyecto, más las visitas a realizar, dependen el coste. A obras más grandes o lejanas, mayores costes.

Aproximadamente un 8% del PEM, repartido entre los distintos agentes.

2.2. Constructora: es la encargada de valorar el Presupuesto de Ejecución Material (PEM) y llevar a cabo la construcción con sus medios. El coste depende directamente de las características de la construcción: dimensiones, calidad de los materiales, necesidad de mano de obra, duración de los trabajos, medios auxiliares requeridos…

La constructora llevará a cabo los trabajos según el proyecto de ejecución y bajo las directrices de la Dirección Facultativa, que es quien vela por los intereses del promotor y el control de la ejecución según el proyecto.

Tras toda esta explicación pasamos a exponer unos presupuestos resumidos, de ejecución material de una constructora y de honorarios de los técnicos, para nuestra vivienda ejemplo. Para elaborar este ejemplo hemos partido de un coste por metro cuadrado construido de 850 €/m2, una estimación basada en que los costes convencionales son de entre 750 y 1100 €/m2 y que nuestras calidades adoptadas son “medias/rústicas”.

 

A partir de este PEM calculamos los honorarios de los técnicos y los gastos de permisos aproximados para nuestra vivienda ejemplo.

Tras esta clara y atrevida exposición de datos, esperamos que haya servido para entender mejor las fases de la construcción y ya sólo nos queda remitiros a la próxima entrada, donde analizaremos, fase por fase, los distintos condicionantes que nos pueden hacer ahorrar cantidades sustanciales gracias a la bioconstrucción y a una metodología de trabajo diferente y adaptada a las necesidades individuales de las personas.

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