MMS, Clorito de Sodio – Qué es y cómo tomarlo

Hay muchos estudios y testimonios reales que aseguran que puede ser utilizado para tratar enfermedades como la malaria, la tuberculosis, las hepatitis A, B y C, el SIDA, la influenza o gripe, el asma, la artritis, esclerosis múltiple, la neumonía y el cáncer, fibromialgia, fatiga crónica, colitis, colon irritable, patologías virales, herpes, hongos, infecciones agudas y crónicas, hipertrofia prostática, ulceras diabéticas, heridas, quemaduras, halitosis, diabetes, depresión, hemorroides, alopecia, mal olor corporal, acné, etc, etc. imagen-nuestros-botes-reducidaSe ha calculado que puede sustituir perfectamente a unos 8.000 medicamentos, y sin efectos secundarios ni resistencia bacteriana. Además, el MMS en las dosis recomendadas refuerza el sistema inmunitario, por lo que un uso continuado ayuda a mantener la salud y favorece la longevidad.

Cómo tomarlo:

1. Recuerde que el MMS no se ingiere sólo ni directamente. Debe mezclarse con el activador que está en otra botella por separado. La cantidad de activador –ácido cítrico- que se mezcla con el clorito es la misma (mezcla 1:1)

Una vez mezclados ambos componentes en un vaso seco hay que esperar a que reaccionen y se activen -se torna de color amarillo ámbar (1-2 minutos)

mms clorito de sodio

Añada agua fría al MMS activado e ingiéralo, pero si le sabe mal eche en su lugar algún zumo frío sin vitamina C añadida (p.ej. zumo de manzana sin acido ascórbico ni vitamina C). Tenga en cuenta que el efecto es mayor si se ingiere con agua (necesitará menos gotas). Para evitar posibles efectos indeseados del acido cítrico remanente, como acidez, gases o diarrea, se recomienda tomar el mms con agua alcalina fría (en 200 ml. de agua natural echar una pizca de bicarbonato de sodio o potasio, como tres granos de arroz). Esto también mejora el sabor.

Se recomienda tomarlo en ayunas y 30 minutos antes de las comidas, pero si hacerlo así ocasiona acidez o malestar en el estómago, también se puede tomar pasados 30 minutos de las comidas.
Entienda que repetidas dosis pequeñas (2-3 gotas) a lo largo del día son más efectivas que dos grandes dosis (10-15 gotas) por la mañana y por la noche.

Es mejor empezar con 1 gota el primer día (tres veces al día) e ir aumentando cada día las gotas de una en una así como la cantidad de tomas durante el día. La dosis idónea de MMS la marca la ausencia de efectos secundarios (mareos, dolor de cabeza, náuseas o diarrea); en caso de aparecer disminuya simplemente la dosis, es decir, en la siguiente toma ingiera una gota o dos menos y luego vaya aumentándolas gradualmente de nuevo. Pero repetimos que es más efectivo tomar dosis pequeñas repetidas veces durante el día que no tomar grandes dosis dos veces.

El protocolo 1000, que se recomienda para la mayoría de enfermedades, sobre todo para las más graves o difíciles de curar , consiste en llegar a tomar como máximo tres gotas cada dos horas ocho veces al día (o hasta donde su organismo tolere). Lo ideal es activar 12 gotas de MMS en una botella de ½ litro vacía y seca y luego agregar agua (ver punto 2) y realizar cuatro tomas el primer día del protocolo, y si se tolera bien pasar a las 24 gotas como máximo en 1 litro para ocho tomas (equivale a 3 gotas por toma). Así puede llevarse el MMS a todas partes, y no tiene que estar preparándolo cada vez que lo vaya a tomar. Eso sí, debe preparar la dosis cada día, porque puede estropearse de un día para otro (aunque si lo guarda en la nevera le durará más días). Este protocolo se recomienda mantenerlo tres semanas en enfermedades más leves o hasta que desaparezcan los síntomas. En casos de cáncer, diabetes, enfermedades crónicas etc, se recomienda mantenerlo más tiempo.

Guarde el MMS, activado o no, en lugar fresco y apartado de la luz solar, preferiblemente en la nevera.

Evite ingerir vitamina C – al menos una hora antes y después de tomar MMS. Hacerlo neutralizaría sus efectos. Pero de ahí que si los que aparecen son demasiado intensos pueda evitarlos ingiriendo un suplemento de un gramo de vitamina C –o más si es necesario- disuelto en agua.

Mantenga un programa de nutrición adecuado para fortalecer su sistema inmune. Es recomendable seguir una dieta alcalina, evitar el azúcar (mejor usar edulcorante natural Stevia), carnes rojas, leche de vaca (mejor leche de almendras, de avena o de soja enriquecida con calcio). En casos de artrosis se recomienda suplemento de Colágeno con Magnesio (de venta en herbolarios) que regenera huesos, tendones y cartílagos.

No lo tome junto a otros medicamentos, espácielo un tiempo razonable.

Si le es posible, combínelo con sesiones de Biomagnetismo Médico, potenciará los beneficios y será más rápida la recuperación de la salud.

Al finalizar un ciclo del Protocolo General (de tres semanas) o de cualquier otro tratamiento específico tome diariamente durante una semana 1 gramo y medio de L -acetilcisteína (de venta libre en farmacias), además de 1 a 3 gramos de vitamina C (mucha fruta: naranja, kiwi,…o en forma de ascorbato cálcico acido ascórbico si le resulta más fácil) para reforzar el sistema inmune, reponer el glucatión del hígado y depurar las toxinas que no hayan podido ser bien evacuadas, así como un complejo vitamínico y un probiótico para reforzar la flora intestinal). Tras este descanso se puede continuar con el mms si aún no ha habido remisión del problema, y después se recomienda hacer descansos de 1 día cuando las dolencias son crónicas y se estima que el uso de mms va a ser prolongado, y ese dia tomar lo anteriormente citado.

Como dosis de mantenimiento se recomienda tomar un día o dos a la semana dos gotas tres veces al dia. Si es mayor de 60 años, el mantenimiento será tomarlo todos los días.

Crisis curativa

Cabe agregar que si quien lo ingiere tiene un organismo en condiciones medianamente razonables de salud y la dosis es adecuada apenas notará síntoma secundario alguno. Pero si su organismo está muy acidificado y/o deteriorado, la dosis es excesiva o acaba de ingerir algún fármaco sí puede haber efectos secundarios. Es lo que se conoce como efecto Herxheimer o estrés oxidativo y se pueden sufrir sobre todo mareos, diarrea y vómitos. ¿La razón? Si el organismo no está bien o la dosis es excesiva el cuerpo puede encontrarse con que no da abasto para deshacerse de los restos tóxicos que genera la destrucción de parásitos, microbios y células enfermas. Y para evitar ese exceso de tóxicos el organismo emplea las herramientas naturales de las que dispone a fin de expulsarlos a toda velocidad: los vomita o los excreta rápidamente por el ano. Se trata pues de malestares pasajeros propios del proceso de sanación. Y lo único que indica es que quienes los sufren –los efectos pueden durar unas pocas horas- deben reducir la dosis en la próxima toma, pero no dejar de tomarlo.

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